Motivado para diseñar mi Plan de Autodesarrollo
Motivado para diseñar mi Plan de Autodesarrollo
En
este artículo les escribo sobre el diseño del plan de autodesarrollo y sus
acciones asociadas: conexión, visión, reflexión, inspiración, expansión,
creación, edificación y acción.
¿Qué es un plan de autodesarrollo?
Como
toda práctica donde escuchamos la palabra “plan”, estamos frente a una exigencia
de diseño con cierta direccionalidad técnica, sin que esto nos asuste.
En
el caso del autodesarrollo, se trata de tener claridad en lo que quiero, en definir un objetivo, desagregarlo en pasos o actividades, establecer las
alianzas que necesito para llevarlo a cabo y estimar un tiempo (tengamos
presente que es un proceso y como tal se compone de distintas fases, momentos o
actividades, algunos podrán hablar del corto, mediano y largo plazo).
Tiene
inicio, pero no fin, porque es un proceso permanente. Se alcanzan logros y
surgen nuevas expectativas y motivaciones para seguir avanzando.
Así
mismo, deben establecerse los recursos y las estrategias a aplicar y confiar en
que si ya he realizado esa creación, el universo pondrá frente a mí las
oportunidades que necesito.
Como
todo plan debe ir acompañado de un balance y seguimiento en su ejecución para
saber cómo vamos, aplicar correctivos, premiar logros, reconocer avances, etc.
Es
importante distinguir en ese plan cuáles son los supuestos externos, aquellos
elementos que están fuera de nuestro control, pero que en algún momento pudiesen afectar el desarrollo del plan, no para declinar, sino para hacer consciente
esta situación y plantearse cómo abordarla con éxito, incluso pensar en
diversos escenarios posibles.
Veamos
esta imagen resumen sobre las preguntas orientadoras para reaiza el plan.
Las
preguntas orientadoras para realizar mi plan son entonces, qué quiero, por qué, para qué, cuándo, dónde, cómo, con quién, qué
necesito y cómo saber cómo voy.
Cada una tiene un sentido. El qué quiero, es mi objetivo, puede ser uno muy grande que desagrego luego en varios. Y es un ejercicio interesante para tener enfoque. Un objetivo no puede plantearse por ejemplo en términos de “ser feliz”, ese sería un propósito mayor cuya realización depende de muchos factores, pero puedo preguntarme qué necesito para ser feliz, digamos mejorar mi carácter o gestionar mejor mis emociones, dejar de enfadarme tanto por cosas sin importancia. Esa gestión de emociones o el gestionar adecuadamente mis emociones se convierten en un objetivo ¿Vale?
El
por qué y el para qué quiero lograr eso, son mis motivaciones intrínsecas, es
decir, continuando con el ejemplo, quiero gestionar adecuadamente mis emociones
para sentirme más tranquilo, mejorar las relaciones en mi familia y trabajo,
hacer más armónica mi vida, etc. Es muy importante este punto de reflexión
porque lo conecto con la emocionalidad y eso le da poder.
El
cuándo es el tiempo. No solo cuánto tiempo creo que me llevará gestionar adecuadamente
mis emociones sino cuándo iniciar y mantenerme. Cuáles, dentro de ese tiempo que
me estoy planteando, son los momentos para medir avances.
El
dónde es el espacio en el que se dará la experiencia que quiero vivir. Hay uno
interno y otro externo. En el ejemplo que estamos considerando, el espacio
interno son los pensamientos y las emociones propiamente. Es la auto
observación en plena acción y la atención consciente. Es un proceso que se da al
estar atentos a observar lo que pienso y siento. El espacio externo es lo que
observo de ese proceso en las personas y lugares. Personas con las que
frecuentemente me relaciono y con las cuales me confrontaba en ira, rabia,
miedo o desbordamiento emocional, ver cómo aprecian mi cambio, cómo reaccionan
a mi nueva actitud, etc.
El
cómo, supone las estrategias y herramientas que voy a aplicar para lograrlo.
Por ejemplo, aplicar actividades de control, auto observación, reconocimiento de
mis señales físicas ante la activación de la emoción, registro en un diario de
cómo voy asumiendo las situaciones, cuáles son los detonantes más frecuentes,
qué siento en mi cuerpo. También podría buscar las alianzas con personas
cercanas para que estuvieran como observadores de mi actuación y me alertaran
sobre mis comportamientos emocionales desbordados. Otra, pudiera ser buscar
apoyo profesional u orientación, realizar lecturas sobre el tema, etc. Definir
dónde y cómo aplicar esas estrategias.
También
supone las actividades y tareas que me planteo en concreto. No responder
abruptamente cuando me siento ofuscado, respirar, pedir mi tiempo fuera,
alejarme de la situación, regresar, comunicar lo que siento en el mejor momento
y de la mejor forma posible.
Meditar,
realizar yoga, realizar actividades que relajen, hacer ejercicio para drenar,
darme baños largos con agua tibia, escuchar música (musicoterapia),
aromaterapia, masajes, etc.
El
con quién, implica establecer si se necesita de otras personas para llevar a
cabo ese proceso y de cómo alcanzar su disposición a participar. Eso encierra
en sí mismo, también la definición de estrategias de abordaje comunicacional y
emocional. Puede ser el reconocimiento de si se necesita un terapeuta, o
asistencia de otros profesionales, para abordar ciertos procesos que no son
sencillos sin esa experiencia y formación.
Los
recursos, los determino cuando respondo al qué necesito. Pueden ser recursos
internos como disposición, compromiso, disciplina, tiempo, orden, organización
o, recursos externos ,como otras personas, recursos económicos para cubrir ciertas
actividades, etc.
Finalmente,
el cómo saber si voy bien, son las actividades de seguimiento que me formulo.
Por ejemplo, hice lo que tenía hacer, fui disciplinado con las actividades que
me tracé, me siento en mejor posibilidad de gestión emocional, qué siento y
pienso en el aquí y el ahora, hay estrategias que no me han funcionado, cuáles
otras actividades incorporar, cuándo hacerlo, etc.
En
el proceso de formulación y ejecución de un plan de ese tipo, hay que estar
alerta con varias cosas, una de ellas es el auto saboteo.
Debemos
estar atentos a cómo se expresa en nosotros el auto saboteo.
Si
a esto sumamos algunas dificultades con la autodisciplina, de seguro
experimentarás en forma sostenida la sensación de que quieres hacer muchas
cosas pero al final no las haces, o de que las debiste haber hecho con más
tiempo para que su resultado fuese de mejor calidad y lo dejaste para el final
con un resultado tal vez aceptable, pero no excelente.
Nos queda entonces la sensación de no
haber dado lo mejor de nosotros. ¿Te ha
pasado eso alguna vez?
Para complementar me gustaría
precisar y que nos quedara como reflexión que la autodisciplina se conforma y
expresa en una serie de hábitos conscientes que te hacen tener un mejor control
de los resultados que alcanzas, pues te sientas o no motivado en algún momento
por hacer algo, como ya lo hemos mencionado, esta te permite entender que debes
hacerlo por las razones que te hayan llevado a establecer el compromiso de verlo
como necesario.
Es no ceder a la tentación, al
agotamiento o al desánimo de hacer lo que te guste más, en el momento en que
deberías estar dedicado a las actividades que sabes que debes estar haciendo.
Si esto es así, te sugiero comenzar por seguir rutinas simples que te darán
gratificaciones más rápidas y conectarte con la verdadera intención del cambio
desde tu poder de creación interior. Luego te irás planteando nuevos objetivos
más desafiantes, al pensar en grande y pensar en alcanzar objetivos a más largo
plazo.
Eso te pondrá de cara a una
personalidad más dinámica. El fin debe ser cambiar la configuración mental,
patrones, creencias y bloqueos que nos harán descubrir las grandes bondades,
donde ni siquiera sabíamos que existían esas posibilidades.
Ahora llegó el momento de
preguntarnos ¿Estás motivado para la excelencia?
Debes saber que la excelencia no admite la postergación, ni la inercia, ni la apatía, ni la flojera, ni las excusas.
Veamos qué hacer para alcanzar la
excelencia. Te comparto algunas sugerencias.
Lo primero es haber realizado tu
proceso de auto observación plena y consciente con el valor agregado del
enfoque cuántico en tu vida. Crea tu realidad consciente. Conecta más allá de
tu mente analítica. Medita, relaja, conecta y auto observa desde la atención
consciente lo que piensas y sientes. Trabaja desde ahí tus bloqueos y creencias
limitantes.
Revisa y construye o reconstruye tu
visión acerca del éxito y de lo que quieres lograr SER, hacer y tener.
No hay sacrificio, desde mi visión, de
todo lo que puedes aspirar ni está reñida la abundancia económica con tu
desarrollo espiritual. La espiritualidad aplicada es una visión que me encantó
en su significado, porque supone poner en práctica, con cable a tierra, tus
aprendizajes al servicio de todo tu desarrollo. Por ejemplo, al hablar de
abundancia, no solo es económica, sino en tiempo para hacer lo que
quieras, en relaciones sanas y cálidas, en experiencias
positivas, en salud, en amor, abundancia en todo. Los
límites de desear al máximo, y de sentirte merecedor de todo, están en nuestras
creencias. Así que sin culpa, podemos aspirar a tener todo lo que sabemos que
merecemos: riqueza, abundancia, paz, dicha, plenitud, entre otros.
· Reconoce el poder del ahora. Plantéate retos superando anclajes con el pasado y sin la permanente angustia o ansiedad por el futuro. Recuerda que el tiempo es un capital cósmico. Busca tu estado de motivación para hacerlo, así la creatividad se activará y tendrás mejor actitud para llevarlo a cabo.
· Identifica
cuáles áreas deseas desarrollar y qué necesitas para hacerlo (intención clara),
pero sobre todo responde al por qué necesitas hacerlo. Ahí, encontrarás las
verdaderas fuentes motivacionales que te permitirán hacerlo desde la convicción
y plenitud.
Implica también la visión amplia y clara de lo que quieres sin límites autoimpuestos. Suma a esto tu emoción plena y trascendente que imprimirá mayor energía al proceso y una alta frecuencia vibratoria. Supone selección con criterio de aquellas estrategias que considere vibran más contigo y que desde tu óptica sean posibles de llevar a cabo.e.
· Establece metas alcanzables y registra tu plan en algún formato escrito (digital o manual). Revísalo con cierta frecuencia y lleva registros de avance.
· Establece
y lleva cabo las alianzas prácticas y emocionales que consideres necesarias. Esa red de apoyo puede permitirte disfrutar
mucho más del proceso y te permite cultivar relaciones, amistades y alianzas.
· Plantéate
tiempo para cada cosa sin dejar de ser flexible, no para posponer sino para
actuar con liviandad.
· Visualízalo
recurrentemente. Algunos hablan de hacer algo similar a un mapa de auto desarrollo distinguido
por áreas. Aquí se conjuga el potencial creativo de combinar texto, imágenes,
frases, colores, etc. Algunos lo han llamado mapa del tesoro o algo similar,
pues son muchos los que le han dedicado tiempo al desarrollo de estas técnicas
y las han compartido con bastante éxito. Ustedes seleccionen aquella que les
motive más y con la que se sientan más cómodos. Ese mapa puede tener escrito en
los bordes, para que simulen una nube que cubre todo lo que está adentro, el
inventario de tus fortalezas nutritivas, pregúntate qué es lo que de ti está
permitiéndote alcanzar el éxito. Recuerda que la voluntad mantiene tu
pensamiento por encima de las circunstancias y el enfoque en el
prototipo espiritual.
· Celebra
los logros y comparte aprendizajes. La trascendencia puede expresarse también
en esa inquietud por compartir lo que vamos aprendiendo, su proyección, alcance
y buenos resultados.
· Ten
confianza, toma sabias decisiones, cultiva tu mundo interior, comprende al otro,
empatiza, cuida tu lenguaje, aumenta tu visión y mantente en conexión.
· Si nos orientamos hacia este tipo de prácticas personales, podremos tener más estados de flow o de flujo ¿sabes lo que es?.
Cuando se
experimenta este estado, la persona se encuentra totalmente absorta en una
actividad para su propio placer y disfrute. Es decir, se trata de un estado
emocional positivo donde mantenemos la máxima concentración en lo que
estamos haciendo y el disfrute es tal que perdemos la noción del tiempo.
Seguramente,
hemos tenido esos estados ¿verdad?
El reto ahora es identificar –y ejercitar de forma consciente– una sensación de lo más
placentera y positiva para tu mente para que estos estados se den con mucha más
frecuencia.
Las bases para edificar tu futuro es vivir con la totalidad de tu potencial, siempre fluyendo.
El
universo conspira para que, en sintonía plena con lo que quieres y sientes, se
manifieste en tu vida, así que si deseas manifestar resultados positivos en tu
vida, actúa primero hacia adentro en tu interior, y luego hazlo hacia afuera
con consciencia de merecimiento, en proyección y trascendencia.
Les invito a seguir preguntándose en forma insistente: ¿Qué hago con mi tiempo?
¿Cuáles
actividades ocupan mi interés?
¿Qué
estoy sintiendo la mayor parte del tiempo?
¿Qué
pienso sobre lo que hago?
¿Qué
me detiene para hacer nuevas cosas?
¿Cuáles
resultados obtengo?
¿Qué
me emociona?
¿Qué
me hace vibrar?
¿Quiénes
y cómo son los aliados de vida y de proyectos que escojo?
¿Actúo
en plena consciencia de conexión?
¿Tengo
siempre una intención clara y una emoción elevada?
¿Mis
acciones me honran a mí y a los demás?
¿Confío,
soy optimista, creo que puedo, me siento bien?
Espero que estas inquietudes se mantengan, que tengan más dudas que certezas, para que podamos seguir en ese proceso de permanente desarrollo personal que nos ayude a ser cada día mejores seres humanos, en una elevada frecuencia de vibración y energía.
Bienvenidos al mundo CUÁNTICO… DESDE DONDE TODO ES POSIBLE.
Nos seguimos leyendo.
Arelis Ramírez






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