Motivados en viernes de Conversa: La Vida que me Inventé.

 


La vida que me inventé

Eres responsable para siempre de lo que has domesticado.

Antoine de Saint-Exupéry

Desde la menta mágica del ser humano nuestra vida está en manos de Las Moiras (griego) o de Las Parcas o Fatae (romano),  diosas que personifican el destino. Quedaron establecidas en la mitología griega en tres diosas, con sus atributos característicos:

Cloto, hilaba la hebra de la vida con una rueca y un huso.

Láquesis, medía con su vara la longitud del hilo de la vida.

Átropos, era quien cortaba el hilo de la vida.

Homero en La Ilíada cita a Cloto, cuando escribe de la diosa que hila la hebra de la vida para los hombres en su nacimiento; Shakespeare se inspira en ellas para dar vida a las tres brujas que aparecen en Macbeth; el mismo Jorge Luis Borges en su libro El Otro hace aparecer una actividad para cada una de Las Moiras.

En tiempos modernos, representamos al destino como Las Moiras, arquitectas y constructoras de nuestro caminar en el mundo, las asociamos a cada etapa de vida de la persona, al nacer, desarrollarse y morir, hilanderas del destino de los humanos desde su nacimiento hasta su muerte. Me pregunto, al nacer ¿ya nuestro destino está escrito?

Pareciera que vamos entretejiendo nuestro propio destino porque seres superiores así lo han determinado, sin embargo, ¿cuál es nuestro aporte en ese caminar? ¿Debemos aceptar el destino tal como se nos presenta?

Es necesario saber que somos nosotros mismos los constructores de nuestra vida, nos hemos convertido en ese ser que hemos diseñado de manera consciente o inconsciente desde el principio de nuestra existencia.

Si sólo aceptamos lo que Las Moiras tienen destinado para nuestra vida –bueno o malo- si tan sólo nos conformamos con ello, entonces nuestro pensamiento más profundo al nacer sería estoy esperando la muerte, nos llevaría a vivir una vida sin visión de futuro, donde la proactividad no estará a la orden del día, pues no sabemos hacia dónde vamos, de ahí que muchos no logren superar las circunstancias que se les presentan y traer consigo bienestar a su ser. Es decir, nuestras acciones deben impactar nuestra propia vida y llevarnos a caminos de plenitud.

Para ello es necesario definir nuestra existencia en un proyecto, según D` Angelo (1994), se entiende por proyectos de vida -desde una perspectiva psicosocial- aquellos que integran las direcciones y modos de acción fundamentales de la persona en el amplio contexto de su determinación-aportación dentro del marco de las relaciones entre la sociedad y el individuo.

Proyecto, del latín proiectus, un derivado del supino del verbo proicere, del latín pro (hacia adelante) y iaceres (lanzar), podemos definir proyecto desde su etimología como lanzar hacia adelante, hacia el futuro. La palabra proyecto la podemos asociar con la frase “la suerte ha sido echada” de Julio César cuando decidió cruzar el Rubicón, significando para nosotros, hoy en día, que hay que asumir toda responsabilidad una vez realizada una acción; una vez definido nuestro proyecto de vida debemos responsabilizarnos por cada situación que se presente pero también de las decisiones que tomamos en torno a esas situaciones.

Es así como para Hernández y Ovidio (2006) el proyecto de vida es representado por la estructura que expresa la apertura de la persona hacia el futuro, es decir, en la toma de decisión de las áreas esenciales para la construcción de su propia vida y el afrontamiento de aquellas áreas críticas que necesitan decisiones vitales para seguir adelante. Se hace necesario que la persona asuma un compromiso con su propia vida y se haga responsable de sus acciones. 

El proyecto de vida se convierte en la imagen poderosa creada por nosotros mismos para que nos aliente diariamente y así llegar a la plenitud del ser, esa imagen poderosa nos permitirá afrontar el futuro. Esa imagen debemos colocarle un nombre, debemos identificarnos con ella porque es nuestro propio yo, que nos motiva a lograr metas, a alcanzar objetivos de bienestar para nuestra vida. La imagen poderosa que hemos creado se convierte en nuestra brújula para construir el futuro desde el aquí y el ahora.

Una frase de Fritz Perls que nos puede ayudar a comprender la imagen poderosa es El loco dice: “soy Abraham Lincoln”, el neurótico: “ojalá yo fuera como Abraham Lincoln”, y la persona sana: “yo soy yo, y tú eres tú. Es decir nos aceptamos como somos y no nos comparamos con otros porque hemos creado una imagen poderosa de nosotros, imagen que puede mutar en algunos momentos de nuestra existencia para vivir en la totalidad de nuestro ser.

Vargas Trepaud (2005) en su libro Proyecto de vida y planeamiento estratégico personal nos habla de diez razones para planificar nuestra vida, veremos cada una asociada a nuestro proyecto de vida:

La primera razón está definida como decisión personal, el autor nos invita a tomar decisiones de calidad que impacten no solo nuestra vida sino también a nuestra familia y a toda aquella persona que está a nuestro alrededor, traduciéndose estas decisiones en acciones influenciadas de calidad. Cada persona es inventor de su propia, única y singular existencia.

La segunda razón, responsabilidad social, la responsabilidad que tenemos con nosotros mismos pero también con los demás. Debemos responsabilizarnos de nuestra propia vida, no son otros los responsables de nosotros, lo que se pueda ser y tener dependerá de las acciones que hagamos o dejemos de hacer.

Razón tres, personalidad individual, debemos entender que somos únicos y que no hay posibilidad de que se repita en este mundo nuestra vida. Es así como poseemos un conjunto único de experiencias.

Cuarta razón, respeto a sí mismo, reconocer la vida como el bien más sagrado que hemos recibido y en función de ello valorarla, mereciendo nuestra existencia el pleno respeto e integridad. El autor hace una pregunta ¿dejaremos nuestra vida librada a la aventura, al azar o a acaso a la casualidad?

La quinta razón, es definida como la afirmación de sí mismo, debe ser la propia persona la que defina y programe su vida, de no ser así otros tomarán ventaja de ello para hacerlo, y aunque pudieran tener las mejores intenciones, los resultados pueden ser catastróficos, por lo tanto debe ser la misma persona quien decida sobre su propia vida.

Sexta razón, motivación al logro, el planeamiento de vida ayuda poderosamente a la persona a convertirse en quien  aspira llegar a ser, para ello es importante contar con objetivos de vida.

Séptima razón, oportunidad de realización, asociado con el tiempo de vida para realizarnos como personas. Para ese tiempo haremos distinción de dos palabras griegas, la primera, Cronos, la cual se refiere al tiempo secuencial; mientras que la segunda es Kairos, significa el momento adecuado, el momento oportuno, donde las cosas especiales suceden. De ahí que nuestra realización como persona debe darse en esos momentos oportunos y especiales.

La octava razón presentada por Vargas Trepaud, es la visión de futuro, prospectiva que tiene la persona de sí misma, visión de sí mismo que no puede quedarse en un sueño, el sujeto debe ser responsable de que esa visión de futuro se materialice diariamente en actividades que le permitan llegar al lugar deseado.

Novena razón, proyecto de vida, cada persona debe desarrollar de manera plena su vida. La invitación es que hagamos retrospección y nos veamos en el pasado, ¿qué vemos? Y a través de nuestra imaginación veamos nuestro futuro ¿cómo nos observamos a nosotros mismos?

La décima razón, velocidad del cambio, no nos encontramos solos en el camino a la consolidación de nuestro proyecto de vida, tenemos grandes aliados a nuestro alrededor que son parte de nuestro caminar.

Otro elemento importante para el desarrollo de nuestro ser es el cumplimiento de nuestra misión histórica, donde somos capaces de transformar nuestra propia realidad, produciendo acontecimientos históricamente relevantes para nosotros y los demás. La misión está referida a tu propósito de vida, aquello que quieres lograr en la vida y debe ser expresado de forma concreta y específica.

Un instrumento que te permitirá alcanzar objetivos dentro de tu proyecto de vida es el plan de metas, aquí te presento 5 pasos para diseñarlo:

1.      En primer lugar es necesario identificar tu objetivo principal o general, ¿qué es lo que quieres lograr? Vincula tu objetivo general a tu propósito de vida, de ahí parte todo.

2.      En función del objetivo general, enuncia objetivos específicos, identifica cuáles son los pasos para lograr el objetivo general. La pregunta clave es ¿cuáles son los 5 principales pasos para cumplir tu objetivo principal? Cada uno de los pasos se pueden transformar en tus objetivos específicos.

3.      Establecimiento de metas y actividades por cada objetivo específico, cada objetivo va a requerir una serie de pasos para cumplirse, a esos pasos los llamaremos metas, y a su vez cada meta debe tener una lista de actividades por hacer.

4.  Diseña tu plan guía, Recuerda que las metas deben ser mensurables, deben tener fechas de cumplimiento. Es importante que identifiques y analices el grado de dificultad de los objetivos específicos, metas y actividades, así como los actores involucrados o aliados y los recursos que necesitas, esto será de gran ayuda para definir la estrategia de cómo lograrlo.

5.      Comienza a cumplir tus metas, es la fase de actuación en pro de cumplir cada una de las metas hasta que culmines tu plan de metas o mapa de metas. Es necesario que hagas uso de tus fortalezas para lograr lo que te has propuesto.

Cierro el texto con una frase de Viktor Frankl en su libro El hombre en busca de sentido “Toda persona tiene una vocación o misión específica en la vida. Toda persona debe llevar a cabo un designio concreto que exige su cumplimiento. Por ello es irremplazable, y su vida, irrepetible. De este modo, la tarea de cada persona es única así como la oportunidad específica de realizarla.”

 

 

José Ibarra

Instagram @joigre Twitter @ibarraorellanes Facebook José G. Ibarra O.

Licenciado en Trabajo Social. UCV, Especialista en Gerencia de Proyectos de Investigación y Desarrollo. Magíster en Gestión de Investigación y Desarrollo. Master Internacional en Gerencia y Gestión Pública, Desarrollo Local y Gobierno Electrónico. Instituto Internacional de Estudios Globales para el Desarrollo Humano. Madrid-España. Doctorante del Postgrado de Salud Pública Facultad de Medicina-UCV. Curso de Ampliación Medio de Salud Pública, Mención Administración de Hospitales. Diplomado virtual Desarrollo y Gerencia de Proyectos. Diplomado Internacional de Formación Inicial en Tutoría Virtual. Diploma: Participación Social y Construcción de Ciudadanía. Programa Nacional de Extensión Académica. Curso de extensión. Área: Capacitación Gerencial.

Comentarios

  1. Hola muy buenas tardes, Gracias por la reflexión, realmente significativo el texto, nos aterriza, no anima en estos tiempos de crisis. Saludos desde Colombia TS.

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  2. El Proyecto de Vida es un instrumento valioso, que nos permite guiar nuestras vidas con propósitos o con sentido. Gracias José por compartir elementos metodológicos, para facilitar la elaboración del proyecto de vida. Saludo, Margarita, desde Venezuela.

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