Las Leyes y Poderes Personales del Éxito
Asociadas a las leyes universales de
las que escribí en mi artículo pasado, Sandra Anne Taylor en su libro Éxito
Cuántico, expone otras leyes asociadas el éxito que por su vinculación con lo
que hemos y estamos tratando, me parece interesante resumirles.
La ley de la manifestación
Cada día estoy
más consciente de lo que priorizo y en lo que tiendo a enfocarme. Priorizo mis
metas y me enfoco en todos los valores que poseo. Opto por estar más y más
consciente de todo lo que tengo y puedo apreciar en mi vida. Estoy consciente
de mis recursos, mi creatividad, y en el poder que tengo de crear un
maravilloso destino. Sé que mi consciencia crea mi realidad, siempre escojo un
estado mental positivo. Conscientemente opto por la esperanza, alegría y paz en
mi vida diaria.
La ley del magnetismo
Esta ley dice que solamente podemos atraer
el mismo tipo de energía que estamos transmitiendo. Está basada en el principio
físico-quántico que dice que todo, (incluyendo a cada persona) posee este poder
de atracción.
Hay tres grandes
maneras por la que tu resonancia personal es creada:
- Tu energía emocional, o sea las vibraciones de tus sentimientos.
- Tu energía cognitiva, o sea las vibraciones de tus pensamientos.
- Tu energía física, o sea las vibraciones de tu cuerpo.
La ley del deseo puro
Para que puedas
alinearte con las poderosas fuerzas de la tercera Ley Universal, tu intención
tiene que ser pura, no manipulativa, basada en miedo o en la desesperación.
En otras
palabras, tu motivación tiene que ser genuina, saludable y que pueda honrarte
tanto a ti como a los demás. Esta ley y la próxima tratan del por
qué de tus metas en la vida. De modo que si nunca antes habías pensado en
esto, ahora es el tiempo para considerar por qué haces las cosas que haces.
La Ley del
Deseo Puro dice que cuando te mueves por una intención pura – una que es
libre de miedo, duda y desesperación- puedes estar seguro que algo bueno
vendrá. El liberarse del miedo cambia la
energía de tu motivación de vibraciones negativas y rígidas por otras positivas
y receptivas. Te moverás de energías de añoranzas y desesperación a las de
esperanza y expectación, dos componentes vitales de esta ley.
Este principio
revela exactamente lo que pasa cuando dejamos que la urgencia y la necesidad
sean nuestras motivaciones mayores. El deseo de triunfar es un comportamiento
natural y saludable, pero las emociones a su alrededor, por qué lo queremos, es
lo que determina la naturaleza de su energía.
La ley del intento paradójico
Esta ley refleja
la ley del magnetismo advirtiendo que solo recibirás un reflejo de tu propia
energía negativa. Si estás desesperado por realizar algo, esa vibración lo
alejará de ti, apartando las personas y situaciones que pudieran atraer lo que
deseas. Por lo tanto tu desesperación crea la paradoja de tu intención
original, llevándote al fracaso en lugar del éxito.
Deja de
concentrarte en lo que falta y concéntrate más en todo lo tienes y puedes
apreciar, así podrás crear una consciencia de éxito. Te obliga a cambiar tu
enfoque de una intención desesperada a una búsqueda pacífica.
La ley de la armonía
Nuestra energía
que armoniza es la clave del mágico fenómeno del sincronismo, que es el lugar
donde las energías están tan perfectamente alineadas que se abre un mundo de
fantásticas posibilidades. Produce esa serie de sorprendentes coincidencias que
encienden la chispa para dar resultados reales.
Cuando esto
sucede, encontramos justo lo que necesitamos en el lugar y momento correcto.
Gente se nos aparecen para ayudarnos, recibimos información cuando la
necesitamos, y la inspiración está siempre con nosotros. Es lo que Joe Dispenza
llama, sincronicidades, oportunidades y coincidencias. Y tiene que ver con la
activación del SAR, Sistema de Activación Reticular, que al hacer consciente aquello
en lo que estamos prestando atención, permite que lo veamos manifestarse mucho
más, así tal vez siempre estuvo ahí, pero no logramos distinguirlo.
La armonía es la
confluencia de corrientes donde las intenciones obtienen resultados de una
manera casi mística. Pero no es magia, y no se da al azar, la armonía trata de
alineación, alineación de energías, consciencia y hasta intenciones.
La Ley de la
Armonía dice que cuando conscientemente escoges crear balance y alinearte
con el Universo, tu intención y energía abren las puertas hacia la abundancia
Universal, dejándote acceder a todas las bendiciones y todo el poder que el
mundo tiene para ofrecer.
Las emociones
más armoniosas – y más exitosas – son amor, paz, aceptación, y el entusiasmo
por tu propia vida. El vivir en las altas energías de amor y aceptación atrae
gente que te apoyará en vez de amenazarte.
La verdadera
armonía se logra cuando percibes a los demás con compasión, en otras palabras,
cuanto te apartas de tus propias experiencias y te imaginas en las de ellos.
Cuando vemos a los demás con humanidad y consciencia nuestra empatía abre el
flujo armónico. Esto crea una profunda y alegre unificación energética, una armonía
de comprensión que aumenta tu propia vibración y de todos los involucrados.
La ley de la acción derecha
Ley de las
Acciones Correctas dice que tu energía se auto-perpetua en el mundo. El valor,
el honor y la dignidad, se incrementará en tu vida en el mismo grado que los
promuevas en el ambiente, a tu alrededor. Por otro lado, si tus propias
acciones trabajan para destruir el valor, honor y dignidad de los demás,
entonces con el tiempo esa destrucción retornará a ti. De acuerdo a este
principio, hay una importante pregunta que debes hacerte para cada decisión que
tomes: ¿esto me honra a mí y a los demás?
La ley de la influencia que se amplía
La ley de la influencia expansiva
La séptima ley
revela como tu resonancia influye en los demás y como las de ellos tiene un
efecto en ti. Todo en la vida es un intercambio de energía que se mueve siempre
alrededor nuestro. Es un proceso de acumulación que crea la corriente
vibratoria y emocional para todo en nuestras vidas.
La energía de
cada persona es influyente. El espíritu de los demás no solo influencia
nuestros pensamientos, humor, y nuestro sentido de estar bien, sino que también
puede influenciar nuestras decisiones.
Acciones
expansivas, eso es buscar en todas direcciones, lo cual ayuda a reducir la
urgencia, manteniendo alejadas esa negativa influencia del intento paradójico.
La séptima Ley Universal muestra que tu propia energía se mueve para juntarse
con otras similares.
Finalmente,
veamos que nos dice la autora sobre los poderes personales del éxito,
centrándome solo en algunos de ellos, aunque en el texto podrán revisarlos
todos si es su gusto.
LOS SEIS PODERES PERSONALES DEL ÉXITO
1.- El poder de dejar fluir
Hay varios
niveles de dejar ir, el primero y más obvio es el físico, también está la
liberación mental, emocional y de comportamiento, lo mismo que como dejar ir
los apegos.
Liberación Mental
Recuerda que tu vida se mueve en la dirección de tus pensamientos más
dominantes, y que esta verdad es energéticamente irresistible.
Recuerda que tus pensamientos, emociones, y creencias son tu fuente más
significativa de energía.
Liberación Emocional
El retener emociones negativas como resentimiento, enojo o miedo bloquea tu
energía e impacta significativamente tus resultados.
Liberación del Comportamiento
El dejar ir comportamientos dañinos e insanos, especialmente indulgencias y
adicciones, es también importante para crear una energía atractiva y conciencia
productiva.
Liberación Física
El practicar un ejercicio u otro tipo de movimientos de forma regular
es importante para limpiar la vieja energía y crear vibraciones nuevas, ligeras
y más atractivas.
2.- La energía de la conciencia
La clave para la
creación consciente se encuentra en tu percepción, lo que percibes de ti mismo
y tu realidad, y como esto te hace sentir. En realidad, esto crea muchas de las
respuestas químicas y emocionales de tu cuerpo y tu mente. Es un proceso de
causa y efecto: la percepción estimula reacción, la reacción refuerza la
percepción. Tu consciencia es tan poderosa que no solamente determina la
calidad emocional de tu vida, sino que también evoca respuestas psicológicas significativas.
No puedes
continuar deseando lo mejor y esperando lo peor, porque el Universo simplemente
no puede juntar este tipo de conciencia separada
3.- El poder de la energía
Para cambiar lo
que atraes, necesitas saber exactamente como creas tu campo de energía tu sistema de
creencias es una red de asunciones fundamentales que has escogido albergar como
resultado de tu educación y experiencias personales.
En términos de
energía y creación de consciencia una creencia más sana y más feliz es la base
para mejores resultados en todos los campos de nuestra vida.
Obviamente,
convicciones negativas de juicio y fatalismo solamente pueden crear emociones y
pensamientos negativos. Los positivos, son esos los que abrigan al ser y nos
dan esperanza en el futuro, aquellos que producen los sentimientos e ideas
gratificantes correspondientes, esto por supuesto, es la frecuencia más
deseable a proyectar, porque esta es la que consigue los maravillosos
resultados que buscamos.
4.- El poder de la intención
Cuando tenemos
una dirección clara y honorable tanto en nuestra vida diaria con en la búsqueda
de sus metas, caemos dentro de las fuerzas naturales de la ley del Deseo Puro,
y de nuevo, la conciencia es la clave. Debemos estar enterado (y tomar control)
de nuestras intenciones.
Cualquier
acción, decisión, o comportamiento que se elija podría diversos objetivos
detrás de ellos. Aunque el hecho puede no cambiar, una intención diferente
puede transformar su energía totalmente, y por lo tanto modificar las
consecuencias que traemos a nuestra vida. Esto involucra la creación
consciente.
5.- El poder de decisión
En cada momento
estamos enfrentando una opción energética de algún tipo, no solo decidimos qué
hacemos, también determinamos qué pensar, creer, sentir y percibir con respecto
a la situación en la que estamos. A la larga son nuestras decisiones diarias la
que se unen y crean el tapiz de nuestra existencia. Las decisiones que tomamos
momento a momento tejen la imagen de quienes somos y en qué nos convertiremos.
6.- El poder del amor
El amor es un
poder muy real, tanto en el Universo como en los individuos. Es una energía que
puede sentirse profundamente, no solo románticamente, sino en todos los sentidos,
su poderosa fuerza vibrante, y creativa se mueve libre y fluidamente a través
del mundo. Cuando alineamos nuestra energía de amor personal con la corriente
Universal, no hay nada que no podamos lograr.
Además de hacer
afirmaciones, es también una buena idea hacer cosas buenas para ti mismo.
Atesora el día, las señales a tu alrededor, y las tareas o actividades en las
que te involucras. El auto-animarte y el apreciar la vida atraerá las mismas
vibraciones maravillosas de otra gente y del mundo.
Si vamos por la
vida creyendo firmemente en las leyes universales, en estas leyes y poderes
personales del éxito y, en consecuencia, aplicándolos, habrá muchas más
probabilidades de manifestar lo que deseamos alcanzar, en consonancia con las
motivaciones elevadas de las que les he hablado en otras publicaciones. Son
estas premisas, básicas y los postulados de la motivación cuántica, los
que nos dicen, una vez más, que las verdaderas razones y motivos para el impulso
a la acción consciente y amorosa reside en nuestra interioridad y desde allí,
se refuerza y levanta cada vez que necesita fortalecerse ante la adversidad o
la derrota. No se pierde nunca por completo, no desaparece, está ahí para revivir
demostrándonos que la fuerza interior es indetenible y, al final de mucho andar,
es la que prevalece en fortaleza y grandes satisfacciones. Si se asume como
filosofía de vida que hay un funcionamiento natural regido por las leyes
universales y que cosechamos lo que sembramos, estaremos más atentos a una actuación
impecable como seres humanos, que por la ley de la manifestación y la reciprocidad
traerá a nuestras vidas aquello que merecemos. Hace poco leí una frase que me
impactó por su simpleza y profundidad. Se las comparto para cerrar este
artículo:
“Te mereces
todo lo que hiciste a otros, tú sabrás si eso te da miedo o felicidad”.
(Autor
desconocido)
Nos seguimos leyendo…



Comentarios
Publicar un comentario