Motivados en viernes de Conversa: Creando Relaciones Laborales sanas a través de la Sensibilización y el Cambio de Perspectivas
Creando Relaciones laborales sanas a través de la Sensibilización y el Cambio de perspectivas…
Soy Jenny A. London M., y desde hace varios años me he dedicado a la capacitación, desarrollo, formación y motivación del Talento humano. Lo considero, más que un trabajo, una pasión de vida, prácticamente una filosofía que me ha llevado a estar permanentemente atenta al crecimiento técnico y personal de los trabajadores, como una forma de estar en constante evolución.
Personalmente considero que el hecho de formarme en el área y
aplicar cada metodología y técnica aprendida a la vida y al trabajo, es la
mejor forma de garantizar el éxito en lo impartido. De esta manera, soy testigo
de que lo que profeso es realmente valioso y su práctica garantiza la armonía y
plenitud en la vida personal y laboral del individuo.
Una de las técnicas aprendidas con resultados claramente
aplicables y verificables es la Técnica de las tres (3) “A”:
Técnica de las tres (3)
“A”
Se trata de una técnica de automotivación y metodología de
crecimiento personal, creada por el Psicólogo Elio Zerpa Márquez, facilitador y
conferencista venezolano, la cual tiene como premisa el significado de las 3
“A”: Aceptar,
Agradecer y Avanzar cuyo objetivo principal es ayudarnos y motivarnos aún
en las situaciones más complejas y tener una vida personal y laboral más
placentera.
Aceptar, es saber y entender que lo que
estamos viviendo es lo que debemos vivir. Se trata de valorar todo lo que nos
ocurre, tanto los momentos buenos que llegan para alegrarnos y dejar un hermoso
y enriquecedor recuerdo en nuestra mente, como los momentos desagradables que
nos hacen más fuertes ante las adversidades y contribuye a nuestra evolución
como personas.
Nuestra vida es el resultado de todas las decisiones que
hemos tomado a lo largo de ella, tanto a nivel personal como profesional y el
éxito o no de esas decisiones sólo depende de nosotros y nuestro libre
albedrío. Así pues, lo positivo de esto
es que si no nos gusta lo que hemos decidido hasta ahora, tenemos la
oportunidad a partir de este momento de hacerlo mejor, pero definitivamente
haciendo las cosas diferentes mediante el pensamiento, sentimiento y acción,
para obtener nuevos y mejores resultados.
Agradecer, es estar atento a las nuevas
oportunidades que la vida te ofrece. Se trata de cambiar una percepción
negativa a una neutra o positiva, la cual nos permite atesorarla si es una
experiencia buena, o de lo contrario, obtener la mejor experiencia para seguir
a la siguiente “A”, Avanzar, si se trata de una experiencia negativa.
Avanzar, está relacionado con hacer las cosas bien desde el principio, con un
propósito y orientado a este y a ver las oportunidades que la vida nos ofrece
cada día. Algunas cosas que amamos
tienen aspectos que nos desagradan, pero debemos aprender a disfrutar de ellos,
enfocándonos en lo que nos gusta y precisando el objetivo.
Como trabajadores no tenemos control de los factores externos
ni de las circunstancias adversas por las que a veces atravesamos en el lugar
de trabajo, lo único que está en nuestras manos es realizar las funciones que
nos correspondan de manera eficiente evitando la procrastinación de las
labores.
Conexión del SER y QUEHACER
En este momento la prioridad está en concientizar al
trabajador, conectándolo con el amor hacia sí mismo, hacia la institución
(valores de la institución, labores, compañeros, usuarios, etc.) y promoviendo
en él, el descubrimiento y/o desarrollo de sus habilidades y fortalecimiento de
las mismas para superar sus debilidades. El Alma de una
Institución y de un País es su gente. La gente genera a través
de su actitud una energía que da o quita vida a la institución y al país. Para eso se necesita no sólo su presencia, sino
también su arraigo y sentido de la pertenencia. La conexión, el compromiso y la
identificación con la institución y con el trabajo, son primordiales. A esto se
le denomina conexión con el SER y el QUEHACER.
Cuando hablamos de conexión con el SER en un trabajador, lo primordial es identificar las capacidades
y competencias del mismo, de esta manera se manifiestan las tendencias para
realizar alguna labor y lo cómodo que pueda resultar para esa persona. Obviamente, la suma de la escala de valores y
las competencias con las que cuente el individuo y la motivación que sienta
para realizarlo serán los elementos básicos para evidenciar la calidad del
empleado y la de su trabajo.
Hablar de amor hacia el trabajo, engloba varios factores. Cuando
el trabajador está identificado con las personas con quienes se interrelaciona
al cumplir su labor, con el tipo de trabajo que realiza, las competencias con
las que cuenta este trabajador, estos factores cumplen un papel preponderante y,
por otro lado, cómo gestiona sus emociones con las diferentes situaciones
laborales que se presenten.
Todos estos elementos forman un mundo para este individuo y
el éxito que obtenga será el resultado de cómo maneja estas situaciones, cómo
se relaciona con las personas y cómo emplea sus conocimientos y capacidades en
torno a lo que hace. En conclusión,
todos estos elementos son los que generan en esta persona, su frecuencia
vibratoria y en torno a ella será lo que este individuo atraiga a su mundo.
La Frecuencia
Vibratoria en el ámbito laboral
Todos los seres humanos nacemos con un código vibracional y
un propósito de vida y todas nuestras experiencias como seres de luz estarán
vinculados a ella, incluyendo nuestra vida laboral. Cuando somos responsables
de nuestras emociones tenemos el poder de crear relaciones de trabajo sanas,
placenteras y armoniosas, de lo contrario, cuando no lo somos, la única opción
que conocemos es aplicar el juicio, la crítica, la desvalorización y sobre todo
permanentemente buscamos hacer a los demás los culpables de nuestro malestar.
El autoconocimiento, el manejo de las emociones y entender que
toda situación en nuestras vidas, tiene como único objetivo, ayudarnos a
evolucionar en nuestra experiencia humana. Es algo que debemos internalizar para
avanzar elevar la frecuencia vibratoria. Cuando aumentamos nuestra vibración,
automáticamente cambian las circunstancias, la calidad de las personas que
atraemos y sobre todo cambia nuestras creaciones de vida, puesto que agudizamos
la percepción de las cosas, nos hacemos más sensibles y conscientes de lo que
sentimos.
De esta manera, nos hacemos responsables de esas emociones y
es ahí cuando dejamos de sentir culpa, lástima, juicios de valor, envidia y
evitamos sentirnos víctimas o victimarios en las relaciones personales y
laborales. Estas serán más armoniosas si elegimos hacer nuestro trabajo desde
el entusiasmo y enfocados en dar nuestro mejor aporte como trabajadores. Encontramos
la automotivación en el trabajo, cuando nos enfocamos en un propósito, cuando
elegimos ver la importancia del puesto que ocupamos y del trabajo que
realizamos.
Nos sentimos más a gusto en un equipo de trabajo cuando nos
convertimos en familia laboral. Sólo se trata de cambiar la perspectiva y ver
en cada compañero un aliado, no un rival. En una familia funcional, existen los
sentimientos de afecto, apoyo, respeto y sobre todo la lealtad entre los
miembros. Cuando asumimos nuestro rol como integrantes de una familia laboral,
el trabajo deja de ser monótono y se convierte en algo fascinante, donde relaciones
personales, lejos de ser competitivas, serán de solidaridad entre los
integrantes del equipo. Se evidencia el
apoyo mutuo y se respeta el turno de cada quien para brillar. Cuando alguien
tiene un momento de oro, los demás apoyan para que este destaque más y así
sucederá cuando a cada quien le corresponda ser el protagonista en ese gran
momento.
Es importante evaluar que las relaciones laborales de alguna
manera nos reflejan la vida personal, donde las autoridades o algunos
compañeros nos generan una energía semejante a la emitida por los padres, otros
a nuestros hermanos, tíos, primos e incluso nuestras parejas y nuestros supervisados,
a nuestros hijos o familiares que dependen de nosotros. Aunado a esto, también
podemos revisar de manera consciente nuestra relación con la figura femenina y
masculina, la cual sin duda proviene de la relación del padre y de la madre.
Cuando identificamos las emociones y sentimientos relacionados
con la figura paterna y las corregimos, nuestras provisiones aumentan, ya que
el Padre, al igual que el Padre creador es la fuente de provisión. En cuanto a
la relación con la Madre, al identificarla y modificarla en positivo, aumentará
no sólo el amor propio y la seguridad en nosotros mismos y la alegría de vivir,
sino también que aumentará nuestra abundancia, posibilidades, opciones, las
ganas de hacer y crear en el trabajo, ya que la madre es quien da vida y ésta,
está directamente relacionada a la tierra y la tierra a la abundancia y sus
bondades.
En la medida en la que concienticemos lo importante que es
permanecer en el tiempo presente observándonos y auto evaluándonos con el único
propósito de crecer, tomando en cuenta que todas estas situaciones de vida se
presentan, en primer lugar porque las circunstancias, las personas, positivas y
negativas se sintonizan con nuestra frecuencia vibratoria las cuales son el
reflejo de nuestro mundo interior, también es necesario entender que es la
única forma de evolucionar y además que al hacerlo cada día nos acercamos a
nuestro propósito de vida conectándonos con nuestro SER y nuestros talentos y con ello a la libertad económica y
financiera.
…Si deseamos resultados diferentes es absolutamente necesario
introducir cambios y comprometernos a cumplirlos, erradicando de nuestra vida
personal y laboral, la procrastinación…
Jenny London
T.S.U. en Administración de Recursos
Humanos, Licenciada en Administración, Docente y maestrante en Gerencia de
Recursos Humanos. Facilitadora vivencial, Motivadora, Coach vibracional,
Trainer del Círculo de Realización Personal (CRP) y Seminarista de Inteligencia
Vibracional.
jlondonma@gmail.com


Comentarios
Publicar un comentario