Auto observación y Motivación


 

El primer paso para la creación de consciencia es fortalecer el músculo de la auto observación, lo cual nos abre las puertas a la interacción con el mundo interior que hemos construido y es una invitación muy amable para recorrer esa interioridad. Digo amable, porque más adelante se insistirá en ello, no supone verse ni desde la crítica, ni la culpa, ni el victimismo.

Esto implica una pausa en nuestras rutinas (algunas más agitadas que otras), y una invitación a experimentar la calma, la quietud, para lo cual es clave la respiración consciente y otras prácticas conectivas. Creo que cada vez se fortalece más la idea de que cualquier posibilidad de cambio profundo, procede de esa conexión intensa con nuestra interioridad, la cual es posible, en la medida que nos permitimos entrar a nuestra mente y observar.

Respirar, meditar y relajarnos deben ser prácticas diarias hasta llegar a convertirlas en hábitos conscientes. Dichas prácticas son complementarias a la práctica de la auto observación. Desde esta, accedemos a nuestros tesoros pero también a nuestras profundidades oscuras, a ese ego ilusorio o esa falsa identidad o coraza que se muestra en nosotros.

Si nunca has meditado, respirado conscientemente o aplicado técnicas de relajación, te sugiero darte el permiso de comenzar a experimentar sus grandes bondades. Avanza según tu interés y pronto no podrás desprenderte de esa sensación de quietud, paz y amor que se siente.

Desarrollar la Auto observación es. RE descubrirnos, Re conocernos y Re inventarnos.


La auto observación implica re-descubrirnos, quitar el velo que cubre pensamientos y emociones que están en lo más profundo de nuestro SER, es, en consecuencia, reconocernos. Ver la luz y, en especial, la oscuridad. Poder describirnos de una manera diferente, al haber hecho consciente nuevos aspectos. Lo último, y no menos importante, supone re – inventarnos. Superar creencias limitantes y cambiar el estado del SER. En ese nuevo estado, debe haber también motivaciones elevadas y trascendentes, que me mantengan activado con nuevas acciones. 

Observar es mirar hacia afuera, (mundo externo) percibir a través de los sentidos (impresiones sensoriales), y auto observar es mirar hacia dentro (mundo interno), a través de la consciencia.  El primer acto que debemos hacer al auto observarnos es dividirnos en dos internamente: el observante (consciencia que atestigua y observa) y el observado (el ego y sus funcionalidades). Se observa a los distintos yoes, mi Yo egoísta, mi Yo negativo, mi Yo avaricioso, entre otros. Cuando se observa al Yo exaltado, el ego se debilita ante el observador, y es allí donde podemos comenzar a regular y a aplicar cambios y transformación en nuestra vida.

En el mismo orden de ideas de lo que nos interesa revisar para entender la práctica de la auto observación, tenemos una información fundamental alusiva a las fases o etapas del aprendizaje, definidas por Abraham Maslow, uno de los psicólogos más influyentes en el área. Las mismas refieren a: incompetencia inconsciente, incompetencia consciente, competencia inconsciente y competencia consciente.


Les comento de qué se trata cada una de esas etapas, tomando un ejemplo que llegó a mí, de una de las tantas lecturas que he revisado del tema, sin contar con la referencia del autor para poder citarlo. No me atribuyo la descripción ni el ejemplo, solo lo comparto por el interés de lo planteado ahí, haciendo la salvedad de que no es de mi autoría:

    No sé que no sé: en esta etapa no somos conscientes de que no sabemos. Por ejemplo, una persona que sistemáticamente se queja y ni siquiera es consciente de que lo hace. Desconoce lo que le pasa y desconoce otras posibles variantes de conducta para transitar las situaciones. Hace lo que sabe hacer, no es capaz de hacer otra cosa ni parece querer cambiar su comportamiento.

  Sé que no sé: aquí sí que somos conscientes de que necesitamos aprender algo. Volviendo al ejemplo, nos damos cuenta de que usamos la queja como único recurso y nos proponemos cambiar esta actitud, lo que nos lleva a la siguiente etapa.

  Sé que sé: en esta etapa ya podemos aplicar los conocimientos nuevos y somos conscientes de nuestra mejora, de nuestro aprendizaje. En el ejemplo de la queja, estaríamos conscientes de que ya no nos quejamos ante las situaciones que anteriormente nos molestaban, pudiéndonos sentir orgullosos de nuestro avance.

   No sé que sé: en esta etapa ya estamos totalmente automatizados en el aprendizaje nuevo y ni siquiera somos conscientes de que hacemos lo que hacemos. En nuestro ejemplo ya habríamos dejado de ser quejosos sin necesidad de esfuerzos y ni cuenta nos daríamos de que ya no nos quejamos.” 

Gracias al desarrollo de nuestra corteza prefrontal podemos transitar estas cinco etapas.

Nuestra conciencia plena, nuestra habilidad de “darnos cuenta de”, se puede desarrollar. Y este desarrollo se ve afectado por un principio elemental al que podemos llamar “de afuera hacia adentro”: es más fácil darse cuenta de cómo está el día (lo de afuera) que darnos cuenta de lo que sentimos (lo de adentro).

Para pasar de modo “supervivencia” a modo “trascendencia o creación” necesitamos desarrollar nuestra capacidad de posar nuestra consciencia sobre nosotros mismos.

Un dato valioso es que nuestro cerebro puede ser entrenado para desarrollar sus capacidades de observación, pasando gradualmente de las más básicas u obvias (por ejemplo, estímulos exteriores) a la observación de aspectos más sutiles y elevados (por ejemplo, observar nuestros pensamientos).


Nuestra facilidad natural para conectarnos con el afuera también puede ser el punto de partida para desarrollar nuestras capacidades de auto observación.

Cuanto más conscientemente observemos el entorno, cuanto más nos demos cuenta de lo que pasa alrededor nuestro, ya no en forma automática sino en forma consciente, más entrenaremos a nuestro sistema nervioso para que observe cada vez mejor.

El cerebro, que desarrolla la capacidad de observar conscientemente el mundo exterior, puede utilizar esta capacidad para observar también el mundo interior, ya que al observar conscientemente estamos desarrollando y fortaleciendo las redes neurales correspondientes al “modo observación”. Una vez desarrollada esta capacidad podremos dirigirla tanto hacia aspectos fáciles de observar (mundo exterior) como hacia los más difíciles (mundo interior).

La auto observación nos da información de nuestro mundo interno, nos permite ser testigos de cómo funcionamos y de esta manera ir desarrollando una de las inteligencias humanas: la Inteligencia Intrapersonal.

El enfoque de la auto observación consciente, supone el disponerme a estar atento, presente a cada instante como el testigo silencioso de mi realidad interior, de la percepción directa de mis procesos internos (pensamientos, emociones, sentimientos, miedos, temores, impulsos, reacciones, fantasías y sensaciones) y también estar atento a mi realidad externa.

“Estamos buscando al YO-OBSERVADOR, no al yo-automático. El yo-automático es el que reacciona sin saber por qué. El yo-observador es aquel que te dice: mira, tú estás reaccionando o mira lo que estás pensando, observa lo que estás sintiendo, mira lo que estás haciendo.” Si tú te haces consciente de lo que sientes, de lo que piensas y de lo que haces; te haces consciente de tus decisiones y te haces consciente de tus limitaciones, empiezas a acercarte a RE-CONOCERTE.


Supone la suspensión intencionada de nuestras valoraciones, juicios u otros filtros. Implica solamente observar, no juicio, no castigo, no condena.  Recordemos siempre eso. Ante lo que surja en esa auto observación debemos tener una mirada amorosa y compasiva. Es un proceso para conocernos y expresarnos de una mejor forma. Primero, hay que auto observarse con la confianza de lo que podemos obtener en ese proceso y luego, de lo que podemos llegar a expresar.

Es un proceso para comprender y debe hacerse desde dos herramientas: la primera, la humildad (verse transparente, en la justa medida y ver lo que hay de verdad con claridad, en luz y en sombra) y la segunda, es el amor y la compasión. Amarse incondicionalmente, veamos dentro lo que veamos. Ahí podemos ver nuestros apegos, resentimientos, vicios, orgullo, envidia, terquedades, ambiciones, entre otros.

Auto observarse desde la quietud, es conexión y es reflexión. También está la posibilidad de auto observarse en tiempo real, en el preciso momento en que ocurre una situación que activa en mí, una serie de sensaciones que me dan una lectura de lo que me está pasando.

Auto-observación es comenzar a acercarnos conscientemente a la esencia de cada uno y su objetivo profundo es:

  • Encontrarte contigo mismo.
  • Saber quién eres.
  • Aprender a ser siempre tú mismo y no lo que pasa a tu alrededor.

·     La atención consciente es el puente que nos interconecta con todo lo demás. Es el modo en cómo atendemos y actuamos ante las circunstancias, lo que determina la calidad vibratoria de nuestras experiencias. Recordemos que las circunstancias, son neutras. Somos nosotros los que le damos una u otra intensidad.


Es en la Atención Consciente en donde comienza a gestarse una recalificación de la calidad de nuestras experiencias. Es focalizar nuestra atención en el "Aquí y el Ahora".

Generalmente nuestras atenciones son dispersas e inconscientes. Nos aferramos con facilidad a los pensamientos concernientes al futuro (ansiedad e incertidumbre) y al pasado (anclajes), atendemos a nuestras fantasías y proyecciones que condicionan nuestra forma de percibir e interactuar. No obstante, cuando logramos adentrarnos en ese recorrido interno y prestamos atención consciente a lo que sucede con cada experiencia, estamos probablemente en presencia de lo que se conoce como salto cuántico.

¿Y dentro de todo este proceso qué es el salto cuántico?


Podemos decir que es aquel que ocurre cuando hemos tomado consciencia de lo que nos perjudica a nosotros y a los demás. Cada vez que tomamos consciencia (que nos damos cuenta y se genera una reacción de cambio ante el descubrimiento) se produce un salto cuántico que nos impulsa el estado de consciencia y nos acerca a nuestra verdadera naturaleza. Es despertar al auto desarrollo y a la expresión del SER. Pasar de un nivel a otro.

Cuando damos ese salto prevalece un nivel de frecuencia que nos conecta con paz y amor. Un salto hacia un nivel de consciencia más elevado de nuestra unidad. Es despertar emocionalmente. El salto cuántico designa un impulso desde un determinado nivel de funcionamiento hasta otro superior. Pasamos de una serie de creencias a otras, al punto donde podemos crear un nuevo estado del SER. Salto cuántico implica cambio. 

No podemos auto observarnos y reforzar el autoconocimiento siendo los mismos, al final de ese proceso.

Todo lo que se observa podemos cambiarlo desde la consciencia. Desde ese profundo ejercicio de reconocimiento, el proceso estaría incompleto si no nos planteamos qué cosas debemos cambiar y cuáles podemos hacer mejor. Recordemos que tenemos una valiosa herramienta para conectar con lo que deseo SER, con las poderosas posibilidades que se abren desde lo cuántico, al alinear pensamiento y sentimientos y conectar más allá de la mente analítica.


Para saber más de nosotros mismos tenemos que observarnos e incluso llevar nuestro registro sobre lo que vamos descubriendo, anotar las tendencias de pensamiento y de respuesta emocional ante determinadas situaciones.

Eso nos permitiría llevar un balance de lo que pienso y siento. Ya sabemos que ese proceso debe estar basado en la atención consciente e ir explorando nuestras reacciones, tendencias, estados mentales y emocionales. Evitemos el análisis, la interpretación y la auto recriminación. Se trata, en un primer momento, solo de observar, de ser conscientes de lo que observo y dejarme fluir en ese descubrimiento.  

En el próximo artículo hablaremos de qué auto observar, cómo hacerlo y sus beneficios. Seguimos compartiendo y nos seguimos leyendo.

 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Motivados en viernes de Conversa: La Vida que me Inventé.

Nociones del Campo Cuántico y su relación con la Motivación

Motivados en viernes de Conversa: Creando Relaciones Laborales sanas a través de la Sensibilización y el Cambio de Perspectivas